Hoy compartimos las preocupaciones de Marga L., quien a través de nuestra sección ¡Hazte escuchar! nos quiere hacer reflexionar sobre la actualidad de la pandemia y nuestra responsabilidad como sociedad.

SI NO QUIERES HACERLO POR TI…

Después de varios meses de cansancio extremo, con las urgencias saturadas, los hospitales al borde del colapso y todos nuestros sanitarios al pie del cañón luchando como si de una vil guerra se tratara, llega la esperada “nueva normalidad”.

Y poco nos ha durado, este fin de semana se han registrado numerosos rebrotes, llegando incluso a devolver al temido confinamiento a puntos concretos del país.

La costa mediterránea plagada de nuevos contagios. Las playas, llenas, como suele acostumbrar este mes de Julio como si, meses atrás, no hubiésemos vivido una pandemia. Y es que dicen las estadísticas que España es uno de los países con más reservas vacacionales del mundo.

En mitad de una pandemia. Después de un confinamiento, de muchos fallecidos, de familias rotas. Pero la gente continúa pensando en las vacaciones. Bares, playas, restaurantes y locales de ocio nocturnos llenos este fin de semana. Algunos sin mascarillas, otros con escaso distanciamiento social y algunos locales cuyas medidas de seguridad brillaban por su ausencia.

Nos pasamos meses aplaudiendo a nuestros sanitarios día a día, desde nuestros balcones, ventanas o terrazas, puntuales para mostrarle nuestra más sincera admiración. Pero una vez que el telediario dejó de bombardearnos con sendas noticias diarias de las tragedias que iba causando el temido virus, parece que esa admiración ha desaparecido.

Se terminaron los aplausos…¿ y con ellos nuestro respeto, admiración y compromiso con ellos?

Cada vez que nos debemos lavar las manos y no lo hacemos somos egoistas. Cada vez que no usamos la mascarilla, estamos siendo irresponsables. Cuando entramos a un establecimiento y no utilizamos el gel hidroálcoholico que nos ofrecen estamos siendo imprudentes.

Y lo peor es que, en definitiva, estamos despreciando el duro trabajo del personal sanitario que se han jugado, no solo sus vidas, sino también la de sus familias.

Y va a volver a pasar. Lo estamos viviendo, lo vemos en los datos. El dragón que con tanto esfuerzo habíamos conseguido adormecer, ha vuelto a despertar. Y lo ha hecho por todo el ruido que hemos hecho.

Actuemos con responsabilidad, y pensemos que formamos parte de una sociedad fragil y que ahora nos necesita más que nunca.

Conciencia, por favor. Usa la mascarilla, lávate las manos, sal lo imprescindible y respeta la distancia social. Solo así podremos parar el virus. Y sobretodo, se lo debemos a nuestras heroínas y héroes de carne y hueso, a todo el personal sanitario, al de limpieza, trabajadoras y trabajadores de supermercados, mayores aislados en sus casas,..

SI NO QUIERES HACERLO POR TI, piensa en TODAS ESAS PERSONAS.. Se lo merecen.

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